Así llegó...

 

Hace 7 meses que vino a nuestras vidas una de las personas más importantes que he conocido hasta ahora, nuestra hija Sarah Victoria. Era un sábado, en plena 2da ola de la pandemia del coronavirus, no me dejaban pasar más allá de la puerta principal del hospital, nuestra primera visita del día al recinto fue a las 7 de la mañana y ya eran casí las 9 de la noche y no sabía nada, estaba deseperado. Cada 3 horas salía la jefe de enfermeras para dar actualización de estado de los pacientes y todas las veces que la veía y preguntaba la respuesta era la misma, está en sala de espera de trabajo de parto. La última vez que lo había dicho, habia sido a las 7 pm, no era posible que en 12 horas la respuesta sea exactamente la misma. Sin embago, así lo fue.

Justo a las 9 PM en punto, decidí que mi paciencia se había agotado y que iba a entrar a la fuerza a exigir información más precisa, justo cuando voy caminando hacia la puerta del ala dónde estaba Luz, sale una enfermera y dice mi nombre, inmediatamente le dije: soy yo. Me dice; ya debe entrar ya está en coronamiento. Por favor pase por los protocolos para poder llevarlo.
Vigilancia de la primera puerta me da acceso, de la segunda puerta me pide que literalmente me quite todo, reloj, llaves, dinero, telefono, y todo lo que tuviera en los bolsillos, se metió en un casillero de metal y (se declaró) anotó todo lo que tenía, me pidieron me lavara bien las manos, me dieron un tapabocas nuevo para recambio, una bata desechable para colocarme sobre la ropa, gorro desechable para cabello y zapatos y me dijeron: ¡apúrese! Ya es la hora. 

Recorriendo varios pasillos estilo laberinto llegué a la habitación en la que estaba Luz junto a un doctor, una doctora pasante de medicina y una enfermera, el doctor decía algunas bromas de última hora, mientras que la cara de Luz era de gran esfuerzo y la de la pasante era como entre susto y asombro.

El médico hizo su procedimiento muy bien dirigido a mi cirterio, explicaba todo lo que estaba haciendo y avisaba las posibles sensaciones que iba a experimentar antes de que las viviera, la pasante tenía más cara de susto que de otra cosa cuando el doctor le dice, coloque la mano aquí, sostenga aquí, debo girarla y empieza algo que pensé iba a ser doloroso y largo, este doctor lo hizo en cuestión de segundos. posiblemente en tal vez unos 15 minutos (no tenía reloj, lo había dejado en el casillero) ya podía ver la cabeza de Sarah, luego casí que inmediatamene después de eso salió la cabeza completa, de verdad que es una escena impactante, mientras Luz me apretaba la mano y le "ayudaba" a respirar y a tomar el tiempo de las contracciones para que pujara, tal vez entre unos 2 a 3 minutos, Sarah estaba completamente afuera.

La limpiaron y colocaron una pinza en el cordón umbilical, mientras el doctor indicó a la pasante que se evidenciaba que era su primera vez en un parto que se encargará de sacar la placenta y otros asuntos, Sarah reposaba en el pecho de mamá mientras eso pasaba, y la cara de cansancio y temblor de Luz, había cambiado como si hubieran tocado un swich, era de total  y plena felicidad.

Aquí quiero contar algo que es muy probable que algunos papás primerizos pudieron vivir. Cuando Sarah sale por completo y la están limpiando, su cabeza está con una forma como un balón de fútbol americano y en sí, el tema principal no es ese, sino que cuando la voltean para limpiarle la espalda y otras partes de su cuerpecito, veo un bulto que se sobredimensiona en la parte trasera inferior de la cabeza, más hacia la parte izquierda muy cerca de la nuca. Cuando pasa esto (antes de colocarle las pinzas al cordón umbilical y lo demás que hacen) Yo miro a Luz y la veo tan cansada, casí ni abrir los ojos puede, (a todas estas hay una sábana verde que a ella le impide ver) y en eso me pregunta, ¿Cómo es? (Sarah) y si está bien, yo le digo; es linda, está bien y en ese mismo instante se la colocan de una vez en su pecho, ella muy emocionada le abraza y allí queda por largo rato.

Luego que la pasante, enfermera y médico terminan, mueven a Luz y a Sarah que está sobre ella a otra habitación, ya habia pasado posiblemente unos 40 minutos, tal vez más tiempo. Sarah no llora de forma profunda, sino que logra calmarse muy rápido y en cuestión de segundo toma del pecho de su mamá. En eso también van llegando otras mamás con sus bebés y esposos a esa área y van pasando a los bebés a una habitación que está al lado para terminar de limpiarlos y hacerle una revisión profunda con un pediatra y colocarles su primera ropita. Todo el lugar tenía mucha luz y  grandes vitrales en ventanas y puertas que dividian un área de otra, junto a artefactos de monitoreo modernos. 




Pasan varios bebés, ellos y sus mamás tiene historias que posiblemente Luz en algún momento puede que les comparta. Llega el turno de Sarah Victoria y la enfermera le coloca una pulserita con su nombre y se la lleva a ésta sala cuna adjunta para limpiarla y luego dejar que el pediatra la revise para posteriormente cambiarla. Le pregunto a ésta enfermera si puedo hacerle unas preguntas al pediatra cuando sea el turno de ella y me dice que sí. Desde el momento en el que Sarah había salido a este mundo, hasta el momento del chequeo del pediatra, ya había pasado posiblemente alrededor de más de hora y media.

La enfermera la limpia y cuando el pediatra la va a ver le dice que quiero hacerle preguntas y le responde que no hay problema, así que la enfermera me hace señas para que entre al espacio de mini sala cuna en el que hacen el chequeo.

Ya imaginarán lo que le iba a preguntar, qué pruebas había que hacerle para regular eso y que no habría inconveniente, que estabamos dispuesto a hacer lo necesario por nuestra hija, ya con todo este discurso premeditado paso al lugar, Sarah estaba completamente limpia y el empieza a revisarla, la voltea y derepente, para mi sorpresa, Sarah ya tenía la cabeza "redonda" y la protuberancia o bulto grande que le ví en la parte inferior trasera de su cabeza había desaparecido, estaba muy impactado y le comento al respecto al doctor y éste me indica; es completamente normal que los bebes cuando salen, la cabeza se les achate un poco para poder salir y se inflame un poco alguna parte, pero sus huesitos son completamente blandos así que al poco tiempo éstos regresan a su forma normal y se desinflaman en caso de que algún área lo estuviera. 

No saben el alivio que sentí al escuchar todo eso, esas casi 2 horas de terror que viví callado como papá primerizo desde el momento en que logré verla por completo hasta ese instante, no se lo deseo a ningún otro papá en la tierra, ¡por favor! avisen previamente a los papás primerizos, la cantidad de cortizol que se genera sin necesidad no es nada normal, uno puede hasta padecer de algo físico por ese nivel de estress, gracias a Dios era sencillamente falta de conocimiento y como se tenía que cumplir un protocolo adicional debido a la segunda ola del coronavirus que había en ese momento, pues seguramente a alguien se le pasó informarlo.

Cambiaron de ropa a Sarah victoria y me indicaron que al salir todo OK las iban a subir a sus habitaciones (a Sarah y a Luz), que tenía que retirarme y visitarles al día siguiente en horario de visitas. (no se podían quedar acompañantes por protocolo de bioseguridad de la pandemia) Así que ese sábado 26 de marzo de 2022 a las 9:33 PM conocí a quien desde ese momento tomaría casi toda mi atención para el resto de mis días.
 
Doy muchas gracias a Dios por la vida de Luz y Sarah Victoria y por lo que seguiremos compartiendo con ustedes por este medio que nos permite unir experiencias y compartir sabiduría y paz.

Recuerdas ¿cómo fue tu experiencia? por favor, me encantaría conocerla, compartela con nosotros, déjame saberlo en los comentarios y también puedes compartir tu opinión sobre este espacio que hemos decidido inciar e iremos mejorando, Dios te bendiga, gracias por compartirnos de tu tiempo y leer hasta aquí, nos seguiremos leyendo. 

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